Acumulación de incrustaciones en el lado exterior del tubo
No sólo la cara interna de las calderas pirotubulares puede ensuciarse, sino que la cara externa también es propensa a la acumulación de depósitos. Las superficies exteriores de los tubos, expuestas al calor y a las condiciones externas del agua o el vapor, también pueden experimentar acumulación de incrustaciones. Esto es especialmente frecuente en sistemas en los que el plan de tratamiento del agua es inadecuado o en los que la calidad del agua de alimentación es mala.
Cuando minerales como el calcio y el magnesio están presentes en altas concentraciones en el agua, pueden precipitarse y formar depósitos calcáreos al calentarse. La acumulación de incrustaciones en las superficies exteriores de las calderas pirotubulares puede provocar varios efectos negativos.
- Reduce la eficacia de la transferencia de calor – La cal actúa como aislante, impidiendo que el calor se transfiera correctamente. Esto hace que la caldera consuma más combustible, aumentando los costes de funcionamiento.
- Provoca sobrecalentamiento y daños – El sarro puede hacer que las piezas de la caldera se sobrecalienten, provocando grietas, deformaciones o incluso roturas. Esto debilita la caldera y provoca costosas reparaciones y tiempos de inactividad.
- Provoca corrosión – La humedad atrapada bajo la cal puede provocar óxido, debilitando el metal y reduciendo la vida útil de la caldera. Se hace necesario un mantenimiento frecuente y la sustitución de piezas.