Una fábrica de productos lácteos alemana experimentó problemas de ensuciamiento en sus evaporadores de película descendente. Los tubos acumulaban rápidamente depósitos de dureza media a dura, lo que provocaba obstrucciones en unos 30-75 tubos.
Se utilizó el limpiador de tubos AWT-100X, combinado con una herramienta rascadora centrífuga de cubo flexible, para abrir los tubos obstruidos. Los tubos ligeramente sucios sin obstrucciones se limpiaron con un cepillo abrasivo de nailon. Tras una breve sesión de formación, los operarios de la fábrica pudieron realizar la limpieza por sí mismos.
La principal ventaja es que el cliente ya no depende de una empresa de limpieza externa, lo que permite un mayor control del programa de producción y una mayor eficacia operativa.